Un manual práctico para creer en el
potencial de tu hijo.
Es
la época de regreso a clases y eso no es sólo para tus hijos, sus maestros y
directores. Nosotros los padres estamos por entrar a otros diez meses de turnos
de autos, conferencias padres-maestros, tareas, crisis, manejo de estrés y por
sobre todo a ser proveedores de apoyo y ayuda. Mantener el ritmo de nuestras
numerosas responsabilidades puede a veces apartarnos de nuestro rol más
importante como “creyentes en el potencial de nuestro hijo”. Aquí hay algunas
recomendaciones para mantener tus ojos en la pelota, y ayudar a tu hijo a ser
exitoso en la escuela este año.
A. Cree en que tu hijo
puede hacer cualquier cosa.
Somos los críticos o
aliados más influyentes de nuestros hijos. Ellos saben perfectamente si creemos
en ellos y hasta que punto confiamos en que ellos pueden ser exitosos. Si
expresamos confianza, ellos lo sienten. Si dudamos de ellos, ellos comienzan a
dudar de sí mismos. Después de todo, ellos asumen que tenemos más experiencia
en la vida y que supuestamente somos mejores juzgando a las personas.
"No
puedo" es tan sólo otra forma de decir "Puedo una vez que aprenda
cómo".
Por lo tanto nunca
aceptes un "No puedo". "No puedo" es un mito. Es en
realidad otra forma de decir "Puedo una vez que aprenda cómo". Si tu
hijo es resistente, pregúntale si un incentivo de 1,000 dólares haría una
diferencia. Lo más probable es que sí, y así es como les enseñamos que ellos
"definitivamente pueden". Si aún tienes dudas de si ellos pueden,
pregúntate a ti mismo, ¿Si fueras a recibir un millón de dólares por enseñarles
como hacerlo, podrías?
B. Concéntrate en las
habilidades.
Los maestros y las
materias cambian cada año, pero las habilidades que tu hijo necesita se
mantienen esencialmente igual. Saber cómo tomar nota, escuchar bien,
administrar el tiempo y prepararse para los exámenes, son habilidades
fundamentales tras cada éxito académico. No obstante, muchos estudiantes nunca
llegan a dominar el proceso de aprendizaje/estudio y terminan luchando con los
mismos problemas.
Comienza por mirar los
apuntes de tu hijo y preguntándote si podrías obtener una buena calificación
basándote solamente en esos apuntes. La mayoría de los estudiantes dan los
exámenes basándose en sus apuntes, no en sus clases. Si tendrías problemas
utilizando solamente esos apuntes, has encontrado la primera habilidad en la
cual trabajar.
C. Siéntete orgulloso
del éxito que proviene del esfuerzo, no de la falta de él.
Muchos padres se sienten
muy orgullosos de que sus hijos vuelan por la escuela sin mucho esfuerzo.
Llenan a sus hijos de prestigio por "ser inteligentes". De lo que
ellos no se dan cuenta es que están enviando un mensaje implícito de que
"esfuerzo" es un signo de falta de inteligencia y que "trabajar
en ello" es lo que los estudiantes débiles hacen. Estos niños a menudo
terminan intentando proteger su "identidad de inteligentes"
alejándose de situaciones de aprendizaje que los ponen en riesgo de intentar
hacer algo y potencialmente fallar.
La
clave para criar niños altamente inteligentes es criar niños que trabajen duro.
Estudios recientes
demuestran que nuestra inteligencia crece mientras más estudiamos. Más esfuerzo
produce más inteligencia. Por lo tanto la clave para criar niños altamente
inteligentes es criar niños que trabajen duro. Alabar y reconocer su trabajo, y
alejarse de las etiquetas.
D. Enséñales como
trabajar.
Si a los adultos les es
difícil administrar el tiempo y todas sus prioridades y responsabilidades,
entonces ¿es razonable esperar que nuestros niños sepan como mantener el ritmo?
No obstante, muchos padres están frustrados y decepcionados cuando sus hijos
están estresados y abrumados. Es como si esperaran que ellos muy calmadamente
sacaran su agenda y chequearan la próxima tarea de la lista. Eso es totalmente
poco realista.
Los padres tienen que
demostrar empatía con las dificultades de sus hijos y luego enseñarles qué es
una ética de trabajo. Este es un proceso de 6 pasos que sugerimos para
lograrlo.
1. Reconoce la dolorosa
transición de jugar a trabajar.
Se necesita mucho esfuerzo,
voluntad y disciplina para alejarse de los amigos y los juegos y ponerse a
trabajar. Esa es una verdadera habilidad. Una manera de fortalecer este músculo
es decirle a tu hijo que vas a tomar el tiempo cada noche de cuanto le toma
comenzar. Prémialo cuando reduzca el tiempo de transición y alábalo por
desarrollar una buena ética de trabajo.
2. Sistematiza el
proceso.
La toma de decisiones
puede ser difícil y agotante, y tener que deliberar cada noche sobre cómo
proceder es doloroso y ciertamente es una pérdida de tiempo. En vez, enséñale a
tu hijo la importancia de una rutina. Puede ser tan simple como escoger un
constante orden de materias, o siempre comenzar por el trabajo más fácil.
Atenerse a un ritual de tareas construye consistencia y disciplina.
3. Separa el trabajo en
partes pequeñas.
Si bien nadie puede
evitar completamente el estrés, nunca debiéramos aceptarlo como nuestro modus operandi. Es natural para
nuestros hijos el sentirse abrumados cuando hay mucho trabajo que hacer.
Enséñales la habilidad de separar su tarea en unidades más pequeñas, para que
puedan tener una sensación de progreso. Esto les dará energía y se sentirán
orgullosos al alcanzar metas pequeñas.
4. Fija metas de tiempo.
El primer paso para
enseñarle a tu hijo habilidades de administración de tiempo es comenzar a
sensibilizarlo en relación a cuánto tiempo toma el trabajo. Un consejo simple
es hacerlos adivinar cuanto creen que les tomará terminar una página de
matemática o un capítulo de lectura. La mayoría de las veces los niños se
sorprenden al descubrir que la gran parte de las actividades toman menos tiempo
de lo que ellos habían imaginado. Romper metas de tiempo anteriores también
ayuda a aumentar su energía y concentración mientras hacen el trabajo.
5. Motívalos con recompensas.
Nuestros niños necesitan
aprender que si bien podemos estar desmotivados con cierto trabajo, aún así
podemos motivarnos a concluirlo. Aprender qué cosas nos motivan para que seamos
capaces de cumplir nuestras responsabilidades es una habilidad importante para
la vida. Una golosina nocturna o un privilegio, o una tabla semanal que lleva a
un premio es a menudo suficiente para motivarlos y comenzar a estudiar.
6. Recuérdales siempre
el porqué quieres que tengan éxito como estudiantes.
Las habilidades
necesarias para convertirse en un buen estudiante son las mismas habilidades
necesarias para convertirse en un buen “cualquier otra cosa”. La vida es un
viaje constante hacia situaciones nuevas en donde las habilidades de uno para
escuchar, aprender, absorber, retener y eventualmente dominar, son
fundamentales. La escuela le proporciona a nuestros hijos muchas oportunidades
para alcanzar el éxito, forjar orgullo en su ética de trabajo, y desarrollar
confianza de que pueden hacer y aprender lo que ellos se propongan. Recuérdales
siempre cuán importante es el aprendizaje, y más importante aún, que tú estás
apoyándolos en cada paso del camino.
Para mayor información,
visite el sitio de Internet del Rav Goldhar (en inglés)http://www.avrahamgoldhar.com/
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